domingo, 17 de marzo de 2013
domingo, 25 de noviembre de 2012
YA NADA SERÁ LO QUE FUE
A pesar, de que ya nada será lo que fue,
cuando fije mi mirada en la tuya,
si, seguro me hervirá la sangre
vestida por el deseo,
sin querer evitarlo me mostraré todo
y aunque tu mirada me acoja,
ya nada será, efectivamente, lo que fue.
Es posible que vuelva a saltarme
el corazón, con piruetas imposibles
si tus labios temblorosos, pintados de anhelo,
se acercasen a abrazar los míos,
pero ya, seguro, nada será como fue.
Cuando, si acaso mi mano,
como un despiste confiado,
vuelva a tocar tu piel templada
y a notar la llamada de tu ansia,
quizás vuelva a estremecerme,
quizás entonces, hasta despiertes
nuevamente el cosquilleo inquietante,
como un latigazo seco, en mi pelvis,
a pesar de que, ya nada será lo que fue.
Es posible, no lo sé,
que otra vez pueda dejar reposar
y perder la cabeza en tus pechos,
viajar subido en su fragancia
donde el estimulo me lleve,
pero ya nada, inevitablemente nada,
será como se mostró entonces.
Será factible, quien sabe,
que hasta seamos capaces
de volver a ocuparnos e invadirnos,
a abrir, como antes, el manantial
de las dulces humedades,
pero sin duda serán distintas,
porque, claro está, sé que ya nada,
absolutamente nada, será como fue.
Tampoco nosotros somos ya
los que fuimos, pero es posible
que en este momento, ahora,
podamos ser lo que somos.
De Ángel Rebollar López ( Cualquier reproducción, total o parcial, del contenido
ha de ser autorizado, previamente, por el autor)
viernes, 26 de octubre de 2012
LA ESPERANZA
Y así se muestra al despertar,
como un rompecabezas desorientado,
como una carcajada desfigurada,
como una sorpresa sabida,
como un cauce sin agua,
envuelta en el cotidiano caos
compendio de contradicciones.
Hasta que, el rayo de Zeus
se clava, despertando el ánimo,
fortaleciéndonos ante el desafío
y gozando de los néctares hallados,
mientras transitamos, ciegos,
por el filo de la vida…
en busca de la Esperanza, tan vital,
en la que sembrar mis deseos.De: Ángel Rebollar López ( Cualquier reproducción, total o parcial, del
contenido, ha de ser autorizado por el autor )
martes, 16 de octubre de 2012
DISLOQUE
¿ A caso es necesario abandonar
la incrédula ensoñación,
para recrear pasiones sublimadas
presas de la espina del rosal
que las cautiva, impidiendo
su vuelo libre y desbocado,
en el espacio que el juicio
no permite ?.
Prefiero, si de elegir se trata,
que el ensueño
mande en la razón,
quedando esta a su favor,
y que el instinto
sea dueño del sentimiento
De: Ángel Rebollar López ( Cualquier reproducción, total o parcial, del contenido
ha de ser, previamente, autorizado por el autor)
lunes, 15 de octubre de 2012
LA HAMBRUNA DE TUS BESOS
En ocasiones busco encontrarme
protegido, en el cuenco de tu regazo.
Cuando abrazados los parpados,
hasta confundir las pestañas,
lucho contra el despertar,
en esos instantes de ida y venida,
de estar y no saberte,
es cuando se hace más patente
la hambruna de tus besos
para sosegar la impotencia,
a la que me aboca tu vacío.
Incluso mis manos, estas,
que se desgastaron
en las caricias entregadas,
se muestran frías y diáfanas
con consecuencia impenitente,
al reflejarse en ellas,
la ausencia constatada
de tus desafiantes, anheladas
e inquietantes voluptuosidades
en las que, encontrar reposo
dándoles forma y templanza,
para poder sorber e inhalar
la esencia de tu sofocada piel.
Despiertan, entonces, mis oídos
a tu sonido armoniosamente sensual,
casi te puedo oler,
aún con el sudor fresco
con el que, la aprovechada noche
impregnó la turbadora y acogedora
piel, de tu ofrecido cuerpo.
De: Ángel Rebollar López ( Cualquier reproducción, total o parcial, del contenido
ha de ser, previamente, autorizado por el autor)
lunes, 1 de octubre de 2012
ARMONÍA ALEATORIA
Oigo el monótono
e insistente tintineo
de las gotas de lluvia,
desgranándose contra los cristales.
Me dejo así, impregnar
por la armonía aleatoria
de la musicalidad de sus notas,
por su vertiginosa
y desesperada huida
que estalla en un pequeño
chubasco de emociones.
Mientras tanto, sin necesidad,
la mirada ausente, se pierde
en el discurrir vertical
de una abstraída y tímida gota,
a cuyo paso se unen otras
dilatando su continente,
configura, entonces, un pasillo
en su deambular tras el matizado
y empapado vidrio, hasta desbordarse
al vacío, desde el marco de la ventana.
Te preguntaras por la transcendencia
de este inocuo acontecimiento,
veras, lo que me pasa
es que, a pesar de mi empeño,
recientemente, sin poder evitarlo,
este, como otros tantos hechos,
también me lleva a ti. Tan deseada.
De: Ángel Rebollar López (Cualquier reproducción, total o parcial, del contenido
ha de ser, previamente, autorizado por el autor)
lunes, 17 de septiembre de 2012
LA MIRADA
Miro tu fotografía, perdiendo la mirada
en la geografía de tu cara, allí,
mantengo la atención inquieta
en tus ojos melancólicos,
cargados de imágenes vividas
que después con sensibilidad
y juicio, plasmo en símbolos
que descosen corazones
para repletarlos de nerviosas
mariposas en loca algarabía.
Me pego así, a tus ojos y me dejo estremecer
sobrecogido por su impenitente expresión.
Consciente entonces, me descuelgo
por la linea miope e inteligente,
buscada en mi observación.
Viajo, de tal manera a mi interior,
donde todavía, perduran inagotables
los olores que te robé
una madrugada ya perdida.
Aún retengo en mis labios,
el perenne y matizado recuerdo
de la temperatura y humedad de tu boca,
por algún secuestrado beso bajo las sabanas.
Claro que mis células dérmicas
animaron el rapto, de algún que otro
roce de mi piel contra la tuya,
ya fijado en la memoria.
A pesar del tiempo, cuando me toco,
también se destapar y dejar patente a los sentidos,
las humedades compartidas
en aquellos inapropiados e intensos momentos.
Ahora que todo se derrama
en el cauce del olvido, cuando despierto,
me agarra la duda si arribo de un sueño,
o son mis deseos los dueños,
o quizás se trata de un destemplado recuerdo.
Ante la tragedia del instante,
una pregunta me inquieta,
¿Aguantarán mis neuronas
el pixelado de tu insolente sonrisa?.
Mi perrita Chufy, seguía mirándome
con sus grandes ojos fijos.
De: Ángel Rebollar (Cualquier reproducción, total o parcial, del contenido
ha de ser autorizado, previamente, por el autor)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

