jueves, 7 de julio de 2016

VEINTIÚN GRAMOS

Dejó de contar los días
para disfrutar los minutos,
sabedor de que las horas
ya, le quedaban lejanas.

Se preparó para irse,
con la dignidad
que, le fue extraña al llegar.

Programó su última batalla
con la desesperación,
del que nada, ya, puede perder.
Con el argumento
del último recurso,
decidió empeñar la vida
en la única y última victoria.
Él elegía su destino.

Nadie entendía sus prisas,
mientras preparaba su venganza,
como se ordena el tiempo
de asuntos imprevistos,
y es que, uno va sabiendo,
en esos momento, cuando su reloj
va perdiendo el brillo
de las pesadas horas.

Prendió fuego a la hipoteca,
pagaría con cenizas
el final, de la perversa deuda.
Después, en un radical
gesto de valentía
se dejó marchar, hasta
perder esos veintiún gramos,
cuando el último suspiro
nos abandona.

          De Ángel Rebollar López (Cualquier reproducción, total o parcial, del contenido
                                                        ha de ser, previamente, autorizado por el autor)

jueves, 19 de mayo de 2016

LLEGAN NIÑAS Y NIÑOS

Llegan niñas y niños mojados,
que duermen sin sueños
en las arenas de las playas,
niñas y niños que no pintan flores,
ni a sus ídolos animados.
Niñas y niños que solo dibujan aviones
que se desgranan en bombas,
que pintan cielos sin estrellas
pero que escupen balas.

Llegan niñas y niños que se pierden
por caminos desconocidos,
en los que mafias los detienen.
Niñas y niños que lloran en silencio
pero que se despiertan a gritos.
Niñas y niños licuados en dolor,
pero cátedros del sufrimiento,
que tosen, con los mocos pegados.

Llegan niñas y niños que juegan en el barro
a la puerta de casas de tela,
niñas y niños de mirada triste
iluminadas, a veces, por ilustres payasos.
Niñas y niños que agradecen caricias
y se entregan a besos y abrazos,
con sonrisas francas,
tan necesitados de ellos.

Llegan niñas y niños nacidos presos,
muertos antes de nacer,
de ajenos destinos maculados.
Niñas y niños que no pueden entrar
en la Europa de las concertinas.

Llegan niñas y niños que son, solo eso,
niñas y niños queriendo vivir

                De Ángel Rebollar López (Cualquier utilización, total o parcial, del documento
                                                                    ha de ser, previamente, autorizado por el autor)

jueves, 12 de mayo de 2016

GRITO DE SOLEDAD

Diaria y cotidianamente
con incansable rutina,
por una necesidad incontinente,
una mujer, de edad madura, 
se asoma a la ventana
y grita su irreverente discurso,
todos los días, a la misma hora.
Estremece la claridad de su voz,
la energía con la que escupe sus proclamas,
su verbo ágil y preciso,
de fuerte y clara contundencia.

Se asoma a la ventana abierta, para lanzar,
con brillante vehemencia, sus quejas
de dolorido contenido social.
Su odio ha hecho un nido clarividente
de lúcida paranoia
que, necesita manifestar expansivamente.
Desde la ventana, sus gritos se acunan
con datos contundentes.
Espanta así, su intima soledad.

Nadie comprende su mundo
y se rebela contra esa cárcel,
de aislamiento invisible.
La aparente indiferencia del entorno, 
la vuelve violentamente incomprendida,
da miedo a sus vecinos
y los cabrones asustados,
se protegen con gesto represivo
llamando al 091,
ella, los desafía sin respeto.

Al final su ausencia.
Después de ocho años
de combativos mensajes sociales,
la ventana se muestra cerrada y muda.
Me martillea la duda de su incierto silencio.

¿Le habrá vencido el terror
que produce tanta soledad desatendida?

              De Ángel Rebollar López (Cualquier reproducción, total o parcial, del contenido
                                                             ha de ser, previamente, autorizada por el autor) 

jueves, 28 de abril de 2016

LA PUTA Y MEZQUINA EUROPA


Entre la orilla sur,
donde la guerra sortea la vida
que apenas vale,
donde las bombas
desconocen a quien eligen,
de donde solo cabe la huida,
y la orilla del norte,
donde las concertinas blindan fronteras
que a los miedos protegen,
donde la libertad se clausura,
allí, donde el cinismo lo ejercen
los que crearon las guerras.

Entre una y otra tierra
hay un abismo salado,
un falansterio de victimas,
donde se ahogan los sueños
náufragos de esperanzas.
cotolengo de infantes desdentados,
catacumba de inocentes.

Entre uno y otro mundo
hay un mar, en medio de las dos tierras,
le llaman Mediterráneo,
que antaño unía culturas
y hoy las separa por muros,
donde duermen perpetuas,
centenares de sonrisas y deseos
en cementerios salados.

Un mar que vomita,
de cuando en cuando,
pequeños cuerpos sobre su arena,
con siniestros gestos
y miradas ciegas.

En la orilla, de la presunta libertad,
hay un continente avaro,
un lugar, donde los DD.HH. se desprecian,
dando vive escondido en su refugio,  
el territorio de la gran vergüenza,
blindado, con alambres de cuchillos,
ante la desesperanza amontonada en sus puertas,  
cerradas por insensatos miedos.

Mientras tanto, duerme tranquila
la puta y mezquina Europa.

               De Ángel Rebollar López (cualquier reproducción, total o parcial, del contenido
                                                        ha de ser, previamente, autorizada por el autor)

domingo, 27 de marzo de 2016

CADA CINCO SEGUNDOS


Cinco segundos,
solo cinco segundos,
tan fríos, tan breves y tan eternos
uno…dos…tres…cuatro…cinco
y la sentencia se cumple
dictada con firme pulso,
irremediablemente,
siempre son cinco.

Cada cinco criminales segundos
nos deja una sonrisa negra,
de boca desdentada, sellada,
sus labios apretados
pierden la expresión de vida,
sin concesión, sin perdón,
como cinco losas.

Solo bastan cinco segundos,
como tres respiraciones cortas,
para que se  borre la luz
de unos grandes ojos negros
cegados por la tierra.
Espantados de incomprensión,
tan breves, tan escuetos,
tan canallas, imperturbables.

Solo cinco segundos,
como cinco chasquidos
con el pulgar y el corazón
uno..dos..tres..cuatro..cinco
ya está, así de simple,
y así siempre,
con la misma naturalidad
con que nace y muere una amapola
un niño negro cumple toda su vida.

Y así, cada cinco sucintos
e interminables segundos,
como establecen los diarios,
el hambre, la miseria y las guerras,
sin demorar la cita,
matan una criatura africana.
¡Pero no pasa nada humanos!, tan solo
se cumple la rutina prescrita,
cada cinco segundos.

                  De Ángel Rebollar (Toda reproducción del contenido, total o parcial.
                                                              ha de ser aprobado, previamente, por el autor)
     
              

jueves, 3 de marzo de 2016

CINICOS


¿A quién importa tu dolor?.
El avión se deshizo
de su inerme carga,
con tanto desprecio por el daño,
como precisión inequívoca.
Digitalmente sentenciados,
desde el anonimato fatal,
se cumplió el ritual de horror.
    
Concluida la misión, ligero y seguro,
reintegró, a su cínico país,
al cínico ejecutor encomendado,
deseoso de arribar en sabanas blancas
donde destronar su indiferencia
entre senos ofrecidos
y sedosas caricias sobre cabezas
de inocentes retoños.

En tanto, gente bienintencionada
claman, en amplias y orladas avenidas,
por la paz y acogimiento de los que huyen.
A la mañana de domingo soleado,
gritan con fuerza
contra sus cínicos gobiernos.

El cínico arzobispo Cañizares,
en nombre de su cínico  Dios
y preocupado por sus corderos,
nos previene de acoger a gentes
deshechas en bombas de sangre,

de olor ácido y sabor amargo.

         De Ángel Rebollar López (Cualquier reproducción del contenido, total o parcial,
                                                  ha de ser, previamente, autorizada por el autor)   

jueves, 25 de febrero de 2016

LA RAPOSA de León Felipe

 Poema de León Felipe, escrito durante la guerra, para criticar la actuación de los ingleses, respecto a la defensa de la República. Si cambiamos Inglaterra por Europa y España por la situación de los refugiados, encontraremos una situación paralela, donde los poderosos defienden sus intereses estratégicos y económicos